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CAP. 3 – EL PRIMER PROTOCOLO

EL MITO DE LA CAVERNA
“La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”
Por Félix Villegas

Capítulo TRES
EL PRIMER PROTOCOLO

Como ya hemos visto en capítulos anteriores, la labor del árbitro va mucho más allá de aplicar un conjunto de reglas durante el partido, por ello queremos comenzar por recordar el Protocolo de Actuación y Código de Conducta del CNA. En este documento redactado por la ENA hace ya más de 10 años, se intenta presentar de manera sencilla los posibles problemas que suelen surgir antes de los partidos y las posibles soluciones. Intentaremos presentar los contenidos con el objetivo ya comentado de lograr por un lado que los participantes del juego conozcan este documento y por otro lograr una unificación de criterios arbitral tan necesaria para la evolución del juego.

Comencemos por las obligaciones de los árbitros. Son muy simples; tener licencia federativa, presentarse en el campo una hora y media antes del partido, verificar, a requerimiento de parte, la identidad de todos los participantes en el partido, verificar la idoneidad de la vestimenta de los jugadores, dirigir el encuentro aplicando las reglas y comprobar que se cumple el acta de manera correcta.

Si el árbitro es consciente de estas obligaciones y conoce el Reglamento de partidos y Competiciones de la FER (R.P.C.) deberíamos estar ante un escenario perfecto en el que los únicos problemas surgirían dentro del campo, pero todos sabemos que por desgracia no es así y muchas veces esos aspectos externos afectan de manera muy negativa al desarrollo sobre el recinto de juego.

A continuación planteamos los conflictos más frecuentes y la propuesta de la ENA de solución de ese conflicto. No se pretende que todos estén de acuerdo con esta interpretación, pero se pide a todos los árbitros que cumplan estas directrices.

  1. ACCESO Y PERMANENCIA EN EL TERRENO DE JUEGO
    1. Durante la celebración del partido no podrán permanecer en la zona perimetral de protección, más que los masajistas de los dos equipos, delegado de campo, servicio médico y agentes de la autoridad. También podrán hacerlo fotógrafos acreditados y cámaras de televisión.
      Recomendación ENA: antes del partido se preste especial atención al perímetro de protección, solicitando al delegado de campo, en el caso de que las circunstancias lo permitan, su señalización o mejora de esta.
    2. Todos los demás deberán permanecer en la zona destinada al público, incluidos los entrenadores y jugadores suplentes, que se situarán en una zona reservada para cada equipo, debiendo estar ubicados ambos equipos en el mismo lateral. El masajista podrá penetrar en el área de juego cuando se den las condiciones que establece el Reglamento de juego. Al finalizar el primer tiempo el árbitro puede permitir a los entrenadores penetrar en el área de juego para atender a sus equipos.
      Recomendación ENA: Si permitimos que los entrenadores no estén en la zona requerida desde el principio, a lo largo del partido es más que probable que surjan problemas con ellos.
    3. En todos los partidos los equipos contendientes deberán presentarse en el campo de juego tres minutos antes de la hora señalada para el comienzo del partido debidamente equipados. El árbitro no permitirá la alineación del jugador que, a su juicio, no lo estuviera correctamente. El árbitro, discrecionalmente, podrá conceder un plazo de gracia para el comienzo del encuentro sobre la hora señalada para este, hasta un máximo de 15 minutos. Transcurrido el plazo de gracia, decretará la incomparecencia del o de los equipos que no se hubieran presentado. Si existiera un equipo presentado y solicitara esperar al no comparecido, cuando las circunstancias sean especiales, el árbitro deberá acceder a sus deseos, dentro de lo razonable.
      El CNA recomienda que el árbitro debe realizar todo lo posible para que el partido se celebre, dadas las características de la competición, recordando que en el caso de no celebrarse el partido, no se cobran los derechos de arbitraje.
    4. Para poder comenzar válidamente un partido, es necesario que se encuentren en el terreno de juego, debidamente equipados y capacitados para jugar, por lo menos once jugadores por cada equipo, salvo que la modalidad de juego prevea un número menor de jugadores participantes. El número mínimo obligatorio de jugadores de cada equipo capacitados para formar en puestos para la primera línea deberá estar conforme con lo que establece el Reglamento de Juego.
      Recomendación ENA: Recordad la modificación del Artículo 17 del RPC. El Reglamento de Juego establece el número de primeras líneas:

      Cantidad de Jugadores Cantidad de Jugadores adecuadamente entrenados y experimentados
      15 o menos Tres jugadores que puedan jugar en la primera línea
      16,17 o 18 Cuatro jugadores que puedan jugar en la primera línea
      19, 20, 21 o 22 Cinco jugadores que puedan jugar en la primera línea
      23 Seis jugadores que puedan jugar en la primera línea
    5. El árbitro autorizará la entrada en el terreno de juego a los jugadores que lleguen posteriormente, hasta completar el número de 15, por cada equipo, siempre y cuando hayan sido incluidos en el acta al inicio del encuentro y presenten sus respectivas licencias o se identifiquen de forma reglamentaria. Si una vez comenzado el juego, uno de los equipos queda con el número de jugadores inferior a once, ello no será obstáculo para que el partido prosiga normalmente hasta su terminación, siempre que no exista inferioridad manifiesta a juicio del árbitro, que ponga en peligro la integridad de los jugadores, y pudieran formar en la primera línea tres jugadores entrenados y capacitados para este puesto.

      El CNA recuerda la importancia que tiene la regla anterior debido a la peligrosidad, para la integridad física, que comporta el que un jugador se alinee en estos puestos, sin suficiente preparación.
      Asimismo recordar la posible responsabilidad civil del árbitro, a efectos de ser condenado a indemnizar a un jugador lesionado, conforme a lo dispuesto en el art.1.902 del Código Civil por su conducta culpable o negligente.

    6. Cuando se enfrenten en un partido dos Clubes cuyos uniformes de juego sean iguales o tan parecidos que puedan dar lugar a confusión, cambiará su uniforme por otro bien distinto. El equipo que juegue fuera de casa. Si el partido se juega en campo neutral, cambiará de uniforme el club de afiliación más moderna.
    7. En los encuentros se permitirá los cambios de jugadores autorizados por el reglamento de juego o de la competición de que se trate. En todo caso será necesario que los jugadores que sustituyan a otros hayan sido incluidos en el acta del encuentro, antes del inicio del mismo, y dentro del número de jugadores permitidos como reservas para cambios o sustituciones.
    8. Un jugador que haya sido sustituido no puede volver a entrar a jugar durante el partido; salvo en los casos que se especifican en el reglamento de juego. En el caso de que un primera línea sufra una lesión no sangrante, debiendo ser atendido fuera del terreno de juego, el árbitro por motivos de seguridad, se dirigirá al capitán de su equipo para saber si tiene otro jugador suficientemente entrenado o experimentado para ocupar esa posición; si ningún jugador puede ocupar ese puesto el capitán designará un delantero para que abandone el terreno de juego y el árbitro permitirá que entre en el campo un primera línea reserva. El cambio realizado estará finalizado cuando se reintegre el jugador lesionado o este cambio sea definitivo. En ese momento también se reintegrará el delantero que abandonó el terreno de juego para la sustitución temporal.

      El mismo procedimiento se seguirá en el caso de que fuera expulsado temporalmente un primera línea.

  1. SUSPENSIÓN DE PARTIDOS

Los partidos de competición oficial sólo podrán ser suspendidos antes de su comienzo o durante su desarrollo, si concurre alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Por mal estado del terreno de juego.
  2. Por causas de fuerza mayor, entendiéndose por esta el suceso de circunstancias imprevistas o previstas que resulten inevitables, y que hagan imposible el comienzo o continuación del encuentro.
  3. Por invasión del terreno de juego por personas distintas a los participantes sin que sea posible la continuación del partido con normalidad.
  4. Por mala conducta colectiva de los jugadores con la certeza de originar incidentes graves, y sin posibilidad del desarrollo normal del encuentro.
  5. Por quedar cualquiera de los equipos en manifiesta inferioridad numérica o de condiciones físicas.
  6. Por no estar el terreno de juego en las condiciones debidas e indicadas en el Reglamento de juego, normas establecidas por la FER, y el RPC, sin que sea posible subsanar las anomalías antes del comienzo del encuentro.
  7. La suspensión de un encuentro, antes o durante su celebración, será competencia exclusiva del árbitro, interpretando las causas señaladas anteriormente.
    Por acuerdo de los capitanes, podrán trasladarse los contendientes a otro campo que reúna las debidas condiciones.

 

  1. DESIGNACIÓN DE ÁRBITRO

Si en el curso de un partido el árbitro no pudiese, por cualquier causa, continuar dirigiendo el mismo, se designará para sustituirle a uno de los jueces de lateral, si estos fueren árbitros designados el de mayor categoría y si son iguales por sorteo.

Si no son árbitros se aplicará en lo siguiente:

  1. Los equipos contendientes deberán ponerse de acuerdo para nombrar el primer árbitro de categoría nacional que se encuentre presente en el campo.
  2. Si este acuerdo no se realizase y hubiese más de un árbitro de categoría nacional en el campo, cada club designará uno y en presencia de los mismos se sorteará la dirección del encuentro.
  3. Si solamente hubiese un árbitro de categoría nacional en el campo, la dirección del partido le será confiada.
  4. En caso de que no hubiese ningún árbitro de categoría nacional y solamente se encontrasen presentes árbitros territoriales, se seguirán las mismas normas señaladas para los árbitros nacionales.
  5. En caso de ausencia de árbitros nacionales o territoriales, cada capitán propondrá una persona a su juicio capacitada y, previo sorteo, será designado el que dirigirá el partido.
  6. Ningún árbitro presente en un campo debe negarse a dirigir un encuentro, excepto si está lesionado, o bien si ha dirigido o va a dirigir un encuentro inmediatamente.

4. CODIGO DE CONDUCTA

  1. Los viajes deberán realizarse siguiendo las instrucciones de la FER, teniendo prioridad la seguridad del medio elegido, para llegar con la antelación suficiente y, descansados, a los partidos.
  2. Cualquier duda sobre los gastos deberá consultarse con los responsables designados por el CNA.
  3. Se recomienda, si es posible pernoctar la noche anterior al partido en la localidad donde se celebre.
  4. Es obligatorio el uso de la camiseta oficial del CNA, cuando las últimas entregadas coincidan con los colores de los equipos, se utilizaran las del comité territorial.
  5. Se recomienda la asistencia al tercer tiempo, en donde se deberá mantener una conducta educada y de respeto hacia los asistentes.
  6. Durante la celebración del encuentro el árbitro se dirigirá a los jugadores y delegados, en su caso, con sumo respeto y educación (se recomienda el trato de usted).
  7. Todos los árbitros deberán comunicar con un mes de antelación, aquellos compromisos conocidos, que les impidan ser designados en alguna jornada.
  8. Los árbitros designados para partidos internacionales, así como los delegados arbitrales en torneos o campeonatos, los asistentes a cursos internacionales o intercambios, deberán elaborar y remitir un informe sobre su actividad al Presidente del CNA y al Director de la ENA.
  9. Las designaciones realizadas por el CNA, para dirigir encuentros de competición nacional, y por los Comités de árbitros territoriales, en sus competiciones, tendrán prioridad sobre las labores de competencias federativas, no relacionadas con el arbitraje.
  10. Las designaciones del CNA, tendrán prioridad sobre las designaciones de los Comités de árbitros territoriales.
  11. Si un árbitro no se encuentra suficientemente capacitado, para dirigir un encuentro, por enfermedad o lesión, debe comunicarlo lo antes posible al CNA. En ningún caso debe acudir a dirigir un encuentro, en condiciones físicas, que posiblemente le impidan arbitrar el partido.

La consistencia individual y colectiva en la aplicación de todos estos puntos supondrá la mejor herramienta que podemos usar para centrar toda nuestra atención y energía en lo que ocurra dentro del campo. La resolución de cualquier conflicto sin la correcta aplicación de estas recomendaciones podrá solventar una situación puntual, pero sin duda tendrá consecuencias negativas en los siguientes partidos y a los siguientes compañeros.